Pero este trapito también soy yo.

 La caldera de lata me ha dado fuerzas,

pero el pico se volvió muy angosto.

Tengo que abrir la tapa para que salga todo...

Estoy triste, deprimida otra vez.

Pasa la euforia y me desinflo.

Ni un rato de paz, ni un rato de tranquilidad.

Mi tranquilidad es una baratija,

y siempre me doy cuenta demasiado tarde.

Creo que me abro, y en realidad me cierro

a una sola faceta, a un sólo personaje.

Acepto el cambio, también acepto un

poco del teatro de la vida...

Pero quisiera quererme sin

necesidad de palabras.

Lágrimas, otra vez, el olor

del tabaco, la oscuridad de la lámpara.

Llega este momento, y me quedo sin color...

 

 

ALEJANDRO, MI VIDA NO SABES DE KE MANERA Y QUE TAN PROFUNDAMENTE TE AMO.

GRACIAS POR ACERME REIR...O LLORAR....

 

 

gracias. a la bruja del ojuelo

que cada dia me alegra el dia

saber ke me lee y que puedo estar

tal ves dentro del gusto de un

 magnifico escritor

y un garan poeta que refleja y plasma

el corazon entero en cada uno de sus escritos.